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María Eugenia Yagüe

“Este es el homenaje que le dedico, ahora que nos queremos cargar a Julio Iglesias”, dice. Se mide con el hijo del artista, que también está de gira.
Hace diez años que Julio Iglesias no pisa un escenario en España. Fue en Cambrils en 2016. Tenía previstos algunos conciertos en 2020, pero la pandemia anuló aquellas actuaciones y las de todos los artistas. Esta semana ha cumplido 83 años y no parece que vaya a volver a su país, aseguran algunos de sus amigos. Sin embargo, sus baladas románticas y los éxitos con los que conquistó al mundo siguen intactos en la memoria de la gente.
Este otoño los temas de Julio Iglesias volverán a sonar más que nunca en una extraña coincidencia. Entre octubre y noviembre, su hijo Julio Iglesias Jr. tiene programadas actuaciones por varias ciudades españolas. En dos de ellas las entradas ya están agotadas. Según explicó en una entrevista reciente, su padre le dijo: “Nadie mejor que tú para interpretar mis canciones”. Un mensaje alentador que Julio también transmitió a Diego Ramos, un empresario salmantino afincado en Sanlúcar, volcado desde hace años en rendir tributo a Julio Iglesias, su ídolo sin matices, con el que guarda parecido físico, ademanes y estilo.
Guerra de Julios
Diego Ramos y Julio Iglesias Jr. compiten por encarnar a la estrella en los escenarios. Los dos interpretan con éxito sus canciones y aseguran que han recibido su bendición.
De octubre a junio Diego Ramos recorrerá 18 escenarios españoles, además de Lisboa y Avignon. Este verano cantó en el cumpleaños de Pepe Hidalgo, el presidente de Air Europa, alguien muy próximo a Julio. Hidalgo les presentó telefónicamente y charlaron un buen rato. Era la segunda vez que hablaban. En una fiesta en República Dominicana Hidalgo también llamó a Julio antes de la actuación del salmantino. Le aseguró que seguía la pista de este admirador que cantaba sus temas con mucho acierto y respeto, le deseó mucha suerte y le animó a continuar. “‘Te doy mis bendiciones. Esta noche bebe un vino a mi salud’, me dijo. Fue muy emocionante para mí”, cuenta Diego Ramos a LOC.
El caso es que en este singular duelo entre el hijo de Julio Iglesias y Diego Ramos, del que todavía no sabemos quién será el vencedor, quienes salen ganando son los grandes éxitos de la larga carrera del artista español, recobrados por la memoria colectiva. “De todas formas, a ver cómo le salen las cosas al hijo de Julio”, comenta Ramos. “Yo llevo cinco años dedicándome a fondo a prepararme, esto no se improvisa así como así. Es una tarea dura que requiere mucho esfuerzo y tiempo”.
“Me encanta interpretarlo, creo que lo hago dignamente”
Diego Ramos ha cumplido 49 años, estudió Derecho como Julio, trabajó en el Banco Popular pero su vocación eran los toros y la música. Se presentó a la tercera edición de Operación Triunfo, “pero no me aceptaron, como ocurrió con Rosalía”, recuerda, y toreó durante 25 años hasta tomar la alternativa. La carrera taurina fue corta. Un año después lo dejó y acabó dedicándose a los negocios. En una actuación en Sanlúcar se enamoró de una chica de la localidad, hoy dentista de profesión, y son padres de dos adolescentes. En Sanlúcar vive la familia y allí ha montado una empresa de tiendas especializadas en embutidos ibéricos, negocio que le va bien y le permite dedicarse y financiar su carrera musical.
Los inicios
“Ahora lo hago yo solo. Los primeros en los que confiaba me engañaron y me robaron las recaudaciones”, cuenta. Sus primeras actuaciones empezaron hace años en los bares y los chiringuitos de playa de Sanlúcar. “La gente me decía: ‘Pero si cantas igual que Julio Iglesias, muchacho. Dedícate a esto, que hasta te pareces a él’”. Pero otros, entre ellos su mujer, no veían claro su futuro artístico y pensó en tirar la toalla. No volvió a retomar sus ilusiones hasta la pandemia, cuando tuvo que cerrar las tiendas y se dedicó a escuchar las canciones de Julio de los años 80, con las que más se identifica.
“También hay otros artistas a los que admiro. Me gustan Frank Sinatra, Elvis Presley o Bruce Springsteen, pero mi mayor referente musical es Julio. Me encanta interpretarlo, creo que lo hago dignamente y lo paso bien. Yo estoy cantando por Julio y por España, él ha sido nuestro mejor embajador y este es el homenaje que le dedico, ahora que nos queremos cargar a Julio Iglesias, a la tauromaquia y a los valores de nuestro país. En cada concierto digo ‘viva España’”.
Noche en el Teatro Albéniz
En la misma edición, la columna “La contra de LOC” recogía así la noche del Albéniz:
Nostalgia de Julio Iglesias y sus temas románticos de amor y desamor, firmados por Manuel Alejandro, Perales o el propio Julio. Homenaje o desagravio al artista español más universal, entristecido por las acusaciones de unas trabajadoras suyas que no dan la cara. Todo eso sentía el público que abarrotó el Teatro Albéniz para escuchar a Diego Ramos, un empresario que desde hace años rinde tributo y admiración a su ídolo Julio Iglesias, interpretando los temas de la mejor época del artista. Sus ademanes, indumentaria, voz y estilo resultan de un parecido asombroso. Pero lo más sorprendente es que la gente que coreaba “Gwendoline” o “Me olvidé de vivir” tenía entre 20 y 70 años y se las sabían de memoria. Allí estaban Luis Alfonso de Borbón, Jaime Peñafiel y hasta Gitanillo de América, el torero colombiano, y su esposa Yveth. Todos coreando unas letras que jamás encontraremos en el reguetón y otros engendros musicales.
Diego Ramos vuelve a Madrid en noviembre al Teatro Calderón y este sábado actúa en las fiestas del Parque de Berlín así como en un evento privado en el club Metrópolis. En otras páginas de LOC, la entrevista con Diego Ramos desvela quién es esta singular reencarnación artística de Julio Iglesias, a falta de la presencia del original, al que seguramente no volveremos a ver en un escenario.
Publicado en El Mundo (LOC), sábado 26 de septiembre de 2026.